Un moderno gimnasio cubierto con suelo naranja marcado para varios deportes, altas paredes metálicas, grandes ventanales, luces cenitales y una canasta de baloncesto sobre un poste rojo y blanco en el fondo.

Pabellón deportivo en el C.P. Pablo Iglesias

Excelencia en construcción industrializada: todos los elementos que componen este edificio se realizan en fábrica y se ensamblan en obra. ¡Sin poner un solo ladrillo!

Proyecto

Pabellón deportivo en el C.P. Pablo Iglesias

Arquitecto

Rodrigo Muñoz García

COLABORADORES

Sergio Calvo Guijo, María Rosa Martín Velasco, Patricia Pintado Casas, Valentina Bidone, Jose Luis Rocha (Aparejador), Gv408 (estructuras)

Constructora

Cypsa. San Luis 32

Cliente

Consejería de Educación y Ciencia. JCCM

FECHA

2007-2011

Ubicación

Talavera de la Reina. Toledo

Este pabellón forma parte de la ampliación de un colegio de educación infantil y primaria cuyo número de alumnos ha crecido en los últimos años. Se sitúa en la zona norte del centro, en un recinto muy reducido que linda a través de un grueso muro de ladrillo con las vías del tren que llega a Talavera. Esta limitación dimensional lleva a disponer el lado más largo del edificio en la orientación este-oeste.

Tipológicamente desarrolla la tradicional nave con sección en diente de sierra, pero en este caso disponiendo los lucernarios en el sentido longitudinal de la misma. El volumen principal se abre generosamente a la luz de norte para obtener una pista con iluminación natural, uniforme y difusa que evite el deslumbramiento de los deportistas.

El edificio se resuelve de un solo gesto en bandas longitudinales de 2.77 m de anchura con perfil en Z, con voluntad de que plantas y secciones adopten la misma geometría y grafía. Cuatro lucernarios de grandes proporciones se pliegan sobre sí mismos para formar en el lado este del pabellón un testero de planta escalonada que da acceso a los vestuarios y a un almacén, concebidos como continuación de dichas bandas. Entre cada dos piezas aparecen patios privados acabados con grava que permiten la correcta ventilación e iluminación natural de los vestuarios, enriqueciendo la vivencia de estos usos habitualmente considerados secundarios.

Constructivamente se ha realizado un ejercicio de construcción económica, ligera, seca e industrializada. Se ha intentado que el buen cuidado de los detalles permita dignificar y poner en valor los sistemas prefabricados de cerramientos autoportantes habitualmente usados para naves industriales. Las chapas con las que solemos ver realizadas las vallas de obra se convierten aquí en material de acabado, humilde, pero digno en su honestidad. Prácticamente todos los materiales de la obra se realizan en taller y se ensamblan en obra. ¡Sin colocar un solo ladrillo!

Drag View