Este encargo consiste en la rehabilitación integral de un edificio de principios del siglo XX en el barrio de las Letras. Dado que solo existía un plano de alzado de 1910, se levantaron planos de todo el edificio desde cero.
La obra comprendía principalmente reparación de estructuras de madera dañadas por putrefacción, rehabilitación de las cubiertas y renovación de acabados en las cajas de escaleras y el portal.
En cuanto a la estructura se realizaron varias operaciones de prótesis metálicas en cabezas de vigueta podridas, sustitución de forjados también deteriorados por humedad prolongada y eliminación de enfoscados de cemento en el encuentro con el terreno de los muros en planta baja. El cemento había provocado la putrefacción del arranque de varios pies derechos de madera. Algunos de ellos tuvieron que ser cortados y retacados con fábrica de ladrillo.
Se han utilizado, como dictan las normas de la buena rehabilitación, los materiales con los que se construyó originalmente el edificio: morteros de cal transpirables y nuevos elementos estructurales de madera y no de acero.
En las zonas comunes se procedió a rehabilitar cuidadosamente las carpinterías de madera originales y a reparar la tarima de las escaleras protegiéndolas posteriormente con barniz al agua mate. El pavimento del portal es granito abujardado, en continuidad con el que hay en la calle y en los patios interiores. Las paredes y molduras de portal y escaleras se pintaron con tonos verdes terciarios sacados, con la ayuda de un culto vecino, de cuadros de Matisse.


